24 sept 2026

"El pacto de las aves negras" [microrrelato]

El granjero abandonó la granja, pero el espantapájaros decidió seguir cumpliendo su función con honor. Los cuervos, aunque astutos, le temían, pero a pesar de su cobardía, eran taimados. Llamaron a los buitres, que carecían de escrúpulos, e hicieron el pacto de las aves negras.
El espantapájaros se movió por primera vez en su existencia. Dio un paso, luego otro, cogió carrerilla y finalmente trastabilló, cayendo a pocos metros del campo que hasta entonces había protegido. En su cabeza de paja resonaban las rasgadas voces de los buitres instándole a buscar la libertad, pues su antiguo amo disfrutaba ahora de enormes riquezas en la ciudad y le había abandonado. Mientras tanto, los buitres picoteaban su cuerpo inerte, pensando que era un cadáver del que alimentarse y sospechando un engaño de los cuervos que, por fin, revoloteaban dichosos por la campiña.

Microrrelato basado en la imagen, a propuesta de LitterisWeb, en X:


3 sept 2026

"Jueves" [microrrelato]

Júpiter es el gran protector del Sistema Solar. Su enorme tamaño, que conlleva una fuerte atracción gravitatoria, hace que multitud de objetos que vagan por el espacio acaben estampados en su superficie gaseosa. Objetos que pueden ser pequeños pedruscos o enormes rocas y que, en caso de colisionar con la Tierra, podrían suponer un peligro para la Humanidad. Fue un jueves, aunque ahora mismo parece un dato irrelevante, cuando se detectó aquel enorme asteroide procedente de los confines de la galaxia y con trayectoria hacia el globo terráqueo. Uno de esos asteroides demasiado grandes y, esta vez, Júpiter no había podido devorarlo. Tras concienzudos cálculos, se determinó cuándo impactaría el asteroide en nuestro planeta azul. Sería también un jueves. Casualidad cósmica, supongo.

—Papá, ¿qué día es hoy?
—Lunes.
—¿Puedo salir a jugar con mis amigos?
—Claro que sí.

Hace poco más de un año que se detectó el asteroide. Al principio no se lo dije a mi hijo, pero tarde o temprano se iba a enterar.

—Papá, ¿qué día es hoy?
—Martes.
—¿Puedo salir a jugar con mis amigos?
—Sí, pero no vengas tarde.

Ha decidido disfrutar sus últimos momentos. Le envidio, porque a mí me cuesta.

—Papá, ¿qué día es hoy?
—Miércoles.
—Hoy prefiero pasar el día en casa, contigo.
—Gracias.
—Ayer ya me despedí de mis amigos.

Al final, es él quien me está cuidando a mí, y no al revés. Es mi pequeño Júpiter.

—Papá, ¿qué día es hoy?



Microrrelato para el microrreto de El Tintero de Oro: LOS DÍAS DE LA SEMANA