3 sept 2026

"Jueves" [microrrelato]

Júpiter es el gran protector del Sistema Solar. Su enorme tamaño, que conlleva una fuerte atracción gravitatoria, hace que multitud de objetos que vagan por el espacio acaben estampados en su superficie gaseosa. Objetos que pueden ser pequeños pedruscos o enormes rocas y que, en caso de colisionar con la Tierra, podrían suponer un peligro para la Humanidad. Fue un jueves, aunque ahora mismo parece un dato irrelevante, cuando se detectó aquel enorme asteroide procedente de los confines de la galaxia y con trayectoria hacia el globo terráqueo. Uno de esos asteroides demasiado grandes y, esta vez, Júpiter no había podido devorarlo. Tras concienzudos cálculos, se determinó cuándo impactaría el asteroide en nuestro planeta azul. Sería también un jueves. Casualidad cósmica, supongo.

—Papá, ¿qué día es hoy?
—Lunes.
—¿Puedo salir a jugar con mis amigos?
—Claro que sí.

Hace poco más de un año que se detectó el asteroide. Al principio no se lo dije a mi hijo, pero tarde o temprano se iba a enterar.

—Papá, ¿qué día es hoy?
—Martes.
—¿Puedo salir a jugar con mis amigos?
—Sí, pero no vengas tarde.

Ha decidido disfrutar sus últimos momentos. Le envidio, porque a mí me cuesta.

—Papá, ¿qué día es hoy?
—Miércoles.
—Hoy prefiero pasar el día en casa, contigo.
—Gracias.
—Ayer ya me despedí de mis amigos.

Al final, es él quien me está cuidando a mí, y no al revés. Es mi pequeño Júpiter.

—Papá, ¿qué día es hoy?



Microrrelato para el microrreto de El Tintero de Oro: LOS DÍAS DE LA SEMANA



19 comentarios:

Merche dijo...

Hola, Igor, uuufffff qué miedo me ha dado tu relato y es que no es tan descabellado como nos pueda parecer, puede ocurrir de verdad. Me ha gustado mucho, a pesar de la cruda realidad, muy bien descrito.
Mil gracias por participar en el reto.
Un abrazo. :)

Eitán el Mago dijo...

Hola, Igor. Mi sensación es que Júpiter está hasta las narices de la humanidad y por eso “celebra” su día...dos veces. Muy entrañable el diálogo entre padre e hijo; de alguna manera, los niños nos protegen de nosotros mismos. Saludos.

Ainhoa dijo...

Hola Igor, un relato magnifico y esa relación de hijo padre que exprimen media semana a la espera de la respuesta. Muy bien escrito. Un abrazo.

N. de la Flor Ruiz dijo...

Relato muy triste, la verdad. Me ha quedado una congoja dentro...

Ana Piera (Tigrilla) dijo...

Hola, Igor. Me gusta tu propuesta apocalíptica.
El final revela una ternura que suaviza un poco el fin abrupto de la Tierra y sus habitantes. Quizá algún día pase... Bien contado.

Juana Medina dijo...

Precioso niño el de tu jueves! Hay que amarlo mucho. Un abrazo

Marta Navarro dijo...

Ayayay... Un micro que va ganando en tensión y cuenta una historia tremenda sin ningún dramatismo. Hay mucha dulzura también en ese final suspendido. Estupendo todo, Igor.

Cynthia Soriano dijo...

Hola, Igor.
Como amante de la ciencia ficción, me encantó tu relato.
Y el final... me resultó dulcemente triste.
Saludos.

Marifelita dijo...

Hola Igor! Me ha encantado tu relato! Muy tierno e impactante al mismo tiempo! Un abrazote!

Ulises Castellano Orihuela dijo...

Hola Igor, buen relato que muestra los días antes de una despedida, así como la necesidad de la presencia y el contacto ante un próximo adiós. Tanto tu relato como el mío giran en torno al jueves y, menuda casualidad, que también lo hacen alrededor de una despedida. Quizás los jueves ocultan algo que no logramos comprender todavía jajajajaja.

Un saludo!

I.Harolina Payano T. dijo...

Hola, Igor, un micro creado con sutileza y madurez emocional, en el que se percibe a un padre cuidando de su hijo con amor y con un fuerte deseo de evitarle angustias, siendo lo más sensato posible.
Lo narras con ternura a pesar del cataclismo que se avecina, con diálogos que hacen las escenas bastante visibles y comprensibles cuando de cuidar a nuestros pequeños se trata.
El final nos hace pensar en esa inteligencia natural que tienen los niños y que se tiende a confundir con inocencia.
Hermoso el micro y ese pequeño Júpiter que te cuida.
Júpiter siempre me ha parecido un planeta protector y salvador, quizás sea por su gran tamaño y brillo, que se hace más intenso casi al final de año.
Los jueves sin duda tienen un halo muy especial que los rodea, ni son malos, ni son buenos, pero si son serenos pase lo que pase.
Me ha gustado leerte. Un abrazo.

Pepe dijo...

Hola, Igor, en realidad, quitando el trasfondo del asunto, el resultado es bonito, trágico y aterrador, pero con esa ternura que promueve la aparición de cierta lagrimilla.
Muy bueno, te felicito.
Un abrazo!

DULCINEA DEL ATLANTICO dijo...

Hola Igor, una historia muy tierna e impactante.
Muy bien contado.
Un abrazo
Puri

J.C. dijo...

Juvenal Joviano nacio en Jueves

El blog del Trujamán dijo...

Hola Igor, ¡precioso micro! donde ternura e inocencia nos llevan de la mano. Al final, uno se pregunta si es el padre el que cuida de su hijo. O si es el pequeño Júpiter quien ha decidido tomar el cuidado de su padre como algo personal. Un abrazo de Marlen

David Rubio dijo...

Hola, Igor. Tu micro, más allá de la trama concreta, me ha llevado a la clásica reflexión sobre si conocer el futuro, nuestro final, sería algo bueno o malo. De primeras, no parece que sea agradable saber el día exacto de nuestra muerte; sin embargo, de segundas... Al menos te organizas para aprovechar lo que quede. Saludos

Gabiliante dijo...

Bueno. Pero ahora Trump tiene armas de destruccion masiva en el espacio. Desviará la trayectoria cuando se sproxime. O solo lo desviará para que impacte en Europa?
Muy buen texto y muy bien estructurado y magnifico finsl ( lo mejor)
Abrazooo

Jorge Valín dijo...

Hola Igor. Que buen relato! Dosifica la tensión y la emoción a partes iguales y según avanza va cobrando fuerza. Muy bien articulado ese diálogo entre padre e hijo, con esa pregunta repetitiva que añade más tensión. Al final los niños saben más de lo que los adultos creemos. Final abierto, aunque parece que de esta no nos libramos. Un abrazo.

Francisco Moroz dijo...

Realmente escalofriante compañero. Contado con un ritmo inquietante que transmite desazón y a la vez cierta ternura.
Un abrazo.